ESPERANZA

Siempre esperaré la llamada, esto siempre formará parte de mi...
Al final encontraréis dos relatos que no llegué a publicar en una entrada, espero volver para presentarlos en condiciones.

RELATO 1: VUELVE... (1 Enero de 2011)

Me siento en el suelo del aeropuerto para esperarte. Muchas más personas miran a través de las puertas como sus familiares o amigos  recogen su equipaje y van hacia la puerta de salida, donde los esperamos, donde te espero. Las puertas se abren y dejan paso a una gran cantidad de gente, me levanto y empiezo a buscarte.                                         
Aún recuerdo esa tarde de principios de setiembre, cuando te fuiste a Nueva York, donde cogerías un avión en dirección a Dios sabe dónde:
Embarcamos tus maletas y seguidamente nos dirigimos a la cafetería, allí me volviste a explicar los detalles de tu nueva universidad, como ya habías hecho tantas veces antes, después yo te recordé que  tendrías que escribirme cada día, tu sonreíste y me besaste. Más tarde, antes de subir  por las escaleras mecánicas que conducen hacía  los controles de seguridad, agarraste mi mano y dejaste un pequeño objeto en mi palma, un medallón y me susurraste << ábrelo cuando vuelva, ¿vale? >>, entonces yo asentí con la cabeza, tú volviste a sonreírme y me diste un beso de despedida.                                                            

Días más tarde las noticias se inundaron con los reportajes de dos vuelos que nunca llegaron a su destino, pero yo me niego a creer que estuvieras en uno de ellos. Aunque sea así.    
Cuando no queda nadie en la sala empiezo a golpear las puertas gritando tu nombre y sin poderlas contener más, grandes lágrimas surgen de mis ojos, quiero que vuelvas, quiero que me abraces, quiero que me dediques otra sonrisa, quiero que la cruda realidad deje de ser eso, real.
Dejo de golpear la puerta cuando unos pitidos salen de mi bolsillo, levanto la tapa del móvil y leo el mensaje:
<<No creo que vuelva a verte y eso me rompe el corazón, pero la última cosa que puedo hacer es decirte lo mucho que te amo, lo mucho que te quiero y lo mucho que te necesito. Serás en la última cosa que pensaré, serás la única cosa que se pueda encontrar en mi corazón cuando éste deje de latir.
Te quiero>>.                                                                                                                                                         
Y, es ese mensaje datado del once de setiembre, el que destroza mi corazón.  



Alina


RELATO 2: PUERTAS... (8 de Enero de 2011)


Las rosas que dejo sobre la tumba son tan blancas como lo era su sonrisa, a la que admiraba en secreto, siempre me gusto, pero no tuve el valor suficiente para decírselo, aún así, ella lo sabía, por eso me dio su diario el día antes de su muerte.
Aún recuerdo  la última vez que intenté que fuese feliz y que parara de llorar, la última vez que alguien la pudo consolar:
Me senté a su lado sin saber muy bien qué hacer, estaba llorando y yo solo quería que volviera a enseñarme su sonrisa, porque no soportaba  esos rastros de tristeza a los que la gente llama lágrimas. La rodeé con mis brazos y le susurré al oído todas las palabras tranquilizadoras que me sabia. Pero ella continuaba llorando.
Él se sentó a mi lado y me rodeó con sus brazos, en mi oído, susurró todas las palabras tranquilizadoras que podían haber en el mundo. Pero mis lágrimas continuaban cayendo, el efecto que deberían producirme esas palabras no llegaba, no venía hacía mí. Estaba triste y cansada de que todo fuese igual, como antes, cuando el sufrimiento llamaba a mi puerta cada segundo, cada minuto, todo el tiempo. Hasta que él me preguntó:
-¿Qué te pasa?-Parecía la pregunta más tonta del mundo, la tendría que  haber preguntado al principio, pero no lo había hecho y aún no sé la razón.
Le miré a los ojos vacía, harta, triste, pero sobretodo cansada, muy cansada y entonces respondí:
-¿Por qué... por qué cuando tu cierras una puerta los demás la vuelven abrir, aunque el otro lado este plagado de serpientes venenosas?- No respondió, no creo que esperara esa respuesta, seguramente pensaba que estaba mal de la cabeza, que estaba loca.
Me miró a los ojos de tal manera que rompió mi corazón. Y, cuando me respondió, no supe que decir, no supe qué contestar, pero si sé, que pensé que estaba loca.                                                                                                               
Hoy, dos semanas después de su muerte, releo su diario y lo entiendo todo: entiendo porqué era cómo era, entiendo porqué me respondió con esa pregunta, entiendo porqué lloraba: estaba tan triste que no veía la razón de vivir, estaba tan cansada de como la trazaba la vida que ya no pudo más y simplemente cayó. Cayó en el gran agüero de la pena y la desgracia, sin poder buscar una salida. Y, al acabar de releer su diario entiendo... entiendo  porqué se suicidó.

Aclaraciones: negrita y cursiva= ella, cursiva= él



Alina


RELATO 3: TÚ...


Me pase la noche sin conciliar el sueño, recordándote cada vez que cerraba los ojos; veía tú sonrisa y una oleada de calor recorría mi cuerpo, veía tú mirada y me daba fuerzas de continuar, de seguir adelante con todo lo que me proponía; sin  embargo veía como la besabas y deseé ser ella, deseé que me tuvieras entre tus  brazos, que me abrazaras cada vez que lo necesitara, que me consolaras cada vez que lloraba. Pero, por delante de todo te deseé a ti, con toda mi alma y con todo mi amor, porque.. porque cada vez que se cruzaban nuestras miradas me llenaba de vida e alegría, aunque el leve contacto se rompía enseguida, dejaba de existir y me caía en un pozo tan profundo que no distinguía la luz de la oscuridad, pero entonces volvías aparecer, me volvías a mirar, me volvías rescatar.
Y días después empezaste a llorar, por su pérdida, por el fin de vuestra relación, por el fin de vuestro amor. Empecé acercarme a ti para que no estuvieras triste, para que volvieras a sonreír, para que volvieras a ser esa persona alegre y sensible. Nos hicimos inseparables y nos convertimos en grandes amigos, pero yo nunca dejé de amarte, nunca dejé de quererte, nunca dejé de pensar en ti de otra manera.
Y... eso es todo lo que te digo en la hora del almuerzo.
Sé que mi amor es correspondido cuando el tiempo se detiene y nuestros labios se rozan levemente.
Alina

RELATO 4:FIN...


Llego hundida a la clase, con los ojos hinchados y los restos de las lágrimas aún palpables en mis mejillas. Me siento en mi pupitre con la cabeza agachada, no quiero ver esas caras que quieren un respuesta, no quiero ver esas caras de enfado hacia mi persona.  
 Porque he tomado una decisión y he de respaldadla. Pese a todo el dolor que he causado y que causaré   
Él entra en el aula.  Sólo ver sus ojos tristes, que brillaban de alegría, sólo ver su sonrisa transformada en una mueca de tristeza, hace que mi corazón se rompa en pedazos. Porque odio hacer daño a la gente, odio ser la causante del sufrimiento de los demás. Y me quiero morir por lo que he hecho.  

<<Hablé con él a solas y mi vida empezó a romperse en pedazos cuando le dije que mis sentimientos hacia él habían cambiado, que ya no le amaba, que ya no le quería. No podía soñar con él por las noches porque ya no pensaba en él de la misma manera. Supe que le había destrozado el corazón, cuando me contestó con una voz fría y sin alma>>.
Se sienta a mi lado porque no tiene más remedio, es el sitio que le han asignado, yo oculto la cabeza entre mis brazos y deseo que la clase acabé ya, no quiero que me miré con cara de enfado, aunque tenga todo el derecho a enojarse conmigo. Pienso, que si no lo miró, que si no veo su dolor, que si finjo que no existe, mi culpa desaparecerá junto a él.

Aunque no es así, al contrario, cada vez se hace más grande, cada minuto se es más insoportable, cada segundo reclamo que la muerte venga a mí. Pero no viene y nada acaba, todo continua haciéndose más grande y pesado, hasta que ya no puedo más.
Alina



RELATO 5: VIAJES...

Me siento en el tren y miro por la ventana. Cuando arranca empiezo a ver todos los paisajes que me puede ofrecer el mundo, aunque no estén allí realmente, siguen siendo esos.
La montañas me transportaban hasta antiguo Egipto; puedo verme caminando junto a faraones, explorando tumbas malditas y navegando por el eterno río. Las altos edificios me hacen ver Londres , allí donde el gran reloj provoca tormentas cada vez que toca las doce, allí donde la gran noria desafía las leyes de la gravedad, subiéndote tan alto que puedes llegar a ver el mar. El horizonte azul me hace soñar con Escocia, un lugar donde la liberad fue soñada un día, un lugar donde grandes guerreros lucharon por la causa, un lugar que tiene escrito ALBA GU BRACH. Veo una pareja besándose y no puedo evitar pensar en Paris la ciudad de los enamorados, la ciudad la gran torre de hierro, también veo un país que  luchó contra los ingleses, el país que traicionó y llevo a la hoguera a su patrona. Mis viajes continúan por todos los rincones del mundo: los viejos muros pintados con grafitis me  hacen soñar con la inexpugnable muralla China y, al mismo tiempo, con el antiguo muro de Berlín.
Todos esos recuerdos me abruman cuando cojo ese tren, cada mañana para ir a trabajar, el más corriente, el más normal. Creo que es por eso que realmente amo mi rutina, porque me hace soñar que todo está más próximo, me hace recordar los buenos momentos de mi vida. Aunque a veces, hay que dejar de seguirla, hay que dejar de recordar, para ver a quién tienes delante, para ver, a quién, en un futuro, RECORDARÁS.
Alina
RELATO 6:LO SIENTO
Si lees esto es que ya es demasiado tarde. Nunca debería haber hecho lo que hice aunque no fuese queriendo, tendría que haber pensado  en todas las posibles acciones que ella podría haber hecho. Me hice un pequeño hueco en  tu corazón y lo dejé vacío al fallarte, al hacer que el dolor ocupara mi lugar. Sé que por mucho que te diga lo siento el dolor no se irá, sé que por mucho que te pida perdón  el daño ya está hecho y siempre persistirá. Y no sé que más hacer, solo puedo escribir esto y pedirte perdón, solo puedo escribir esto y esperar a que lo leas, esperar a que le des una oportunidad, esperar a que lo recuerdes cuando me vuelvas hablar. Te lo pido de corazón, quiero que estés segura de que es así, PERDÓN. Sé que un puñado de palabras no van arreglar nada, sé que namás servirán para que mi agonía se dé un pequeño descanso antes de volver aparecer. Pero tenía que hacerlo, no he soportado ninguna de las pocas horas en las que he vivido así. Por eso una vez más te digo...
...LO SIENTO.
Te lo puedo decir en inglés (I'm sorry), en castellano (Lo siento), en catalán (Ho sento), hasta en alemán ( Es tut mir leid) pero has de saber que mis sentimientos serán los mismos.


Alina

RELATO 7: TE QUIERO MI AMOR
La noche era fría y el vaho salía de nuestras bocas cada vez que hablábamos, era feliz, estabas a mi lado, no podía desear nada más, en esos instantes eras la única cosa que había en el mundo. Te quise desde el primer instante que te vi aquella tarde de primavera, cuando las hojas se volvían verdes y las primeras flores salían de sus capullos.                                                                                                                     

 Estabas allí, sentado encima de la hierba fresca con un libro entre las piernas. Al pasar por delante de ti,  tropecé con uno de mis cordones y caí al suelo, tú enseguida levantaste la vista y me socorriste de mi pequeño accidente.  Nunca pensé que llegaría a sentir lo que pasó por mi corazón cuando me miraste a los ojos, nunca pensé que existiera algo tan fuerte.                                                                                                 

Abriste la puerta del coche y me invitaste a sentarme, te sonreí ante tu gesto de caballería, siempre me habían gustado. Y me gustan.                                                                                            

 Cogiste algunos de los papeles que había tirado al suelo y me los tendiste con una angelical sonrisa en la cara. Yo te la devolví, incapaz de no resistirme a tus encantos. Preguntaste como me llamaba y te respondí con mi nombre, antes de decirme el tuyo, saboreaste la palabra que salió de mi boca, lo sé, porque yo hice lo mismo.                                                         

 Rodeaste el coche y te sentaste en el asiento del piloto, a continuación encendiste el motor.                                                                                                                       Después de ese primer contacto nos fuimos conociendo con el paso del tiempo: a veces yo me dejaba caer “por casualidad” delante de ti cuando estudiabas en el césped del patio,  siempre en el mismo sitio; aunque otras, eras tú el que se hacía el despistado cuando nos encontrábamos en la puerta de mi clase. Sabía que mentías porque conocía todas y cada una de tus asignaturas, y sabía que ésa no era tu siguiente materia.                                                                                                                          

Antes de arrancar me dedicaste una sonrisa.                                                                                

 El primer paso lo diste tú, acercándote al final de mi clase de contabilidad, invitándome a ir al cine a ver una nueva película, sonreí al ver hasta qué grado era tu amor por mí, ya que fuimos a ver una a la que tenía muchas ganas. Además  pronto se convertiría en mi película favorita y no por la gran trama del film, sino porque estuviste allí, tú con tus hermosos ojos, tú con tu cariñosa sonrisa, tú con tu precioso ser. No te reíste cuando lloré al final, al contrario, me ofreciste un hombro en el que llorar.                                                                                                                

El motor empezó a rugir y apretaste el acelerador, haciendo unas maniobras con el volante para salir del aparcamiento.                                                                                      
A principios de verano la playa fue testigo de nuestro amor, ofreciéndonos un cálido día en el que bañarnos. Ese día de principios de junio que siempre recordaré con tanto amor; después de tender  las toallas en la fina arena fuimos directamente hacía el agua, estaba fría, pero al estar tú, allí, agarrándome con el brazo para que no huyera de las olas, hacía que un segundo sol brillara en el horizonte azul. Ese día reímos, comimos helado hasta reventar y nos enamoramos aún más.                                                                                                           

Entraste en la carretera para tomar un atajo.                                                                
Aunque la puesta de sol me regaló, nos regaló el mayor de los presentes. Nuestro primer beso. Me confesaste lo mucho que me querías, lo mucho que me amabas y yo, aún, recuerdo las palabras exactas:                                                                                                                              
<< Cada vez que veo el Sol alzándose por la mañana veo tu rostro en él, cada vez que la Luna se une junto a la noche y las estrellas, apareces en mis sueños. Nunca he sentido esto por nadie, algo tan fuerte y profundo que creo poder tocar. Te amo Carlota, te amo>>.                                                                                                             Después de esas maravillosas frases tomaste mi rostro con delicadeza entre tus manos y te inclinaste hacía mí. Fue un beso corto, pero fue muy  dulce y estaba lleno de amor.       

Un beso que aún recuerdo. Giraste la cabeza y me susurraste un te quiero, que yo respondí con una sonrisa y un <<y yo a ti>>, coloqué mi mano sobre la tuya y, al girar la cabeza  una luz muy potente inundó el cristal delantero, cegando  mi vista, cegando también la tuya, escuché el fuerte sonido de un impacto y después… nada.Lo único que sentí fue tu mano junto a la mía cuando se produjo el accidente, lo único que recuerdo de esa noche son tus ojos cada vez que intento revivir el pasado, lo único que recuerdo de mi vida eres tú, porque antes de conocerte, no sabía qué era vivir.

Quizá piensen que esa noche nos arrebataron la vida ambos, en cierto modo fue así, pero en realidad, aún estoy viva; porque el amor corre por mis venas, porque te tengo a mi lado. Porque mi vida eres tú.                 
TE QUIERO MI AMOR


Alina

RELATO 8: ¿POR QUÉ...?


No creí que fuera a ser cierto, ni siquiera sé si es real. De lo único que puedo estar segura es de que estoy aquí llorando, por ti. Cuantas veces te deseé, cuantas veces me besaste, cuantas veces soñé que siempre quedaba un mañana. Y sin embargo ya no estás, ya no me meces entre tus brazos, solo me pregunto él porque... miserables palabras sean esas, miserables palabras que deambulan después de tu muerte. No sé qué hacer  te siento a mi lado cada vez que me levanto, cada vez que veo el sol, pero no estás y nunca más volverás.  El mundo dejo de tener sentido sin ti, el mundo dejo de hacerme sonreír. Y te siento, te siento a mi lado cada vez que lloro tu perdida, cada vez que el dolor vuelve a penetrar en mi corazón y tus últimas palabras rondan por mi mente junto a ése porque... porque me quisiste si sabias que morirías por mí, porque me quisiste si ya sabias que la muerte llamaría a tú puerta por mucho que me amaras... ¿porqué...?

Ahora duermo abrazada a un cojín, para intentar substituir tu cuerpo, ahora intento cicatrizar el pasado, pero es imposible, la vida no vuelve a los cuerpos muertos, porque te fuiste y mi vida, mi alma, se fueron junto a ti.

Siento que sea tan cortito, pero no he tenido tiempo para más.

Alina

RELATO 9: SONREÍR

Resistirme es inútil ante mi desesperación, pero debato, debato con uñas, dientes y patadas. Es inútil, pero continuo. Solo por ese gesto, solo por eso a lo que llaman sonrisa y la muerte, la muerte viene.
Fueron bonitos esos segundos de felicidad, fue bonito sentirme feliz por primera vez en mi vida.
Lo bueno se acaba pronto, demasiado pronto....
Un hollo profundo han cavado, unas manos inhumanas me lanzan en él. La arena empieza acariciar mis piernas y se llena, el hueco se llena de arena hasta mi pecho.
Tengo miedo, miedo de morir, miedo porque ahora que he descubierto lo que es la felicidad, tengo miedo de dejarla ir.Una sola sonrisa, que hace que tu cuerpo esté condenado a la muerte.
Los hombres se alejan y me dejan sola en un radio de cinco metros. Se lo que va a pasar, lamentablemente sé lo que a a suceder. Pero en ese instante de desesperación, ira y tristeza, la cálida sensación de la alegría recore mi cuerpo, en ese instante me lleno, me lleno por segunda vez. Fue bonito, precioso, nunca sentí nada parecido.Merecía la pena morir por eso.
Y llego el primer golpe, punzadas de dolor que salpicaban parte de mi cuerpo.
Pero fue bonito, fue bonito sonreír.
Estan lejos y de espaldas a mi, estan lejos y no ueden verme sonreír.
Las comisuras de mis labios suben lentamente,  hasta que llega la piedra de la muerte, hasta que la felicidad se acaba de repente.

Alina

RELATO 10: AMOR PERDIDO

Palabras, palabras de amor acuden a mi mente cuando te veo mientras pasas la mano entre tu pelo rizado, sonriendo por el pasillo junto a tus compañeros. Mis labios se relajan formando una sonrisa cada vez que te miro a los ojos, te quiero, te quiero, eso es lo que me gustaría decirte, pero sé que no puedo. No tengo el valor necesario para darte amor, todo el amor que necesitas. Te amo, te amo, y  como dije, palabras, palabras de amor que vienen a mi memoria, palabras de amor que necesitan salir de mi transcurrida mente. Pero no pueden, no pueden... Por que la vida nos separa, eres el príncipe y yo soy la mendiga, estamentos, malditos seáis  por separar amores, malditos seáis por separar a personas, sin embargo. Por mucho que los odie sé que no podré hacer nada, sé que lamentarme no va hacer que mi amor continúe inexistiendo para ti, pero te amo, te quiero, te deseo.

Veo como caminas por los pasillos junto a tus amigas cometiendo locuras, locuras que te hacen sonreír y a mí también, soy feliz porque te veo contenta, te veo sentir la vida. Caminar por pasillos curvados, caminar por mundos inexistentes solo para verte solo para fingir que nuestro amor es real. Porque te quiero con toda mi alma, con todo mi ser, y tu no lo sabes, no te das cuenta aunque sea así, no sabes las veces que te he espiado por el rabillo del ojo viéndote apartar el pelo de tu rostro, viéndote sonreír hacía otros. Y eso me hace sentir estúpido, perder esperanza hacía mis sueños, quizá los quieras a ellos y no a mi, quizá no me quieras y voy a tener que contentarme siempre con verte sonreír.

Ellos no lo sabían, jugaban a la ruleta rusa con sus miradas, pero nunca se cruzaban, nunca... Y esa fue la desgracia, al no entre cruzar sus miradas, al no ver vestigios del amor que sentían el uno por el otro, este se fue perdiendo con el tiempo, se fue volviendo cada vez más transparente hasta que finalmente no existió y ese amor se perdió, ¿qué si lo recuperarán? ¿Qué si algún día el destino les va a dar la oportunidad de confesárselo? Nadie lo sabe, quizá algún día ese amor vuelva a nacer, quizá algún día se vuelvan a querer y esa vez, por fin puedan confesarse su amor para poder estar juntos para poder vivir su historia de amor.

Alina

RELATO 11:ESPERANZA

Y la ví, esa mañana la vi, la vi en él. La vi cuando una pequeña sonrisa se le cruzaba en su rostro, cuando entrecerró sus ojos castaños y un extraño brillo iluminó su mirada. Una mirada que dirigía más allá del horizonte visible, una mirada que llegaba hasta el mar y, a la vez,  hasta el más remoto de los mundos; una mirada que duró menos de unos segundos, pero que siempre perdurará en fondo de mi alma.
Porque pese en haber creido en ella, nunca supe cómo era, nunca pude comprovar si realmente existía, ahora si  sé  qué existe, por primera vez una emocion como ésa cobr´vida; porque esa mañana se dejo entrever en su rostro, en ese rostro que tanto amaba y sin querer, al observarlo, fue cuando la vi... fue entonces cuando vi, por primera vez, a la esperanza.

Alina 

RELATO 12:TIEMPO

Y empiezas a correr, empiezas a sentir que ya no puedes más, necessitas quitarte las cadenas que te rodean el cuerpo, ser tu, ser libre, aunque solo sea por unos instantes. Por eso corres, te despojas de todo lo que te une a cualquier cosa, de todo; y solo estas tu, no existe nada más solo un yo, tampoco ves a nadie, porque ya no existen para ti, solo son miseros recuerdos que no tienen la fuerza suficiente como para atormentar tu ser, porque eres más, eres mucho más. Gritas, saltas, lloras, ries, lo haces todo a la vez, no hace falta nada más que sentirte tu.
Y entonces la burbuja se deshicha, vuelves, las cadenas empiezan a volver a rodear tu cuerpo, te haces pequeña, y entiendes, entiendes que todo paso ya, que esos momentos ahora solo son recuerdos, ya paso, se volvió pasado, y no quieres, no quieres que sea así, pero lo es y no puedes hacer nada por evitarlo. La  vida pasa demasiado rápido, de aquí dos días estarás en un porche contemplando tus manos que se habrán arrugado por culpa del tiempo. Tiempo....eso, es lo que nunca hay, es demasiado corto, todo, solo queda disfrutar, hacer cuanto más planes puedas, para vivirlos y recordarlos. Pero no pierdas la esperanza, recuerda que CADA HISTORIA TIENE SU FINAL, tu también lo tendrás, pero recuerda a la vez que CADA FINAL TIENE UN PRINCIPIO.
Así que quizá el tiempo se acabé, quizá de aquí unos años estés contemplando tus manos en un porche, a las puertas de la muerte. Pero habrás empezado, habrás acabado con muchas cosas, pero, sin duda: habrás vivido cada una de ellas y si no es así, lo siento, pero si estásleyendo esto es que te queda el corto tiempo suficiente como para vivirlo.

Alina

RELATO 13:PENSAMIENTOS ENTRECRUZADOS

¿Por qué solo soy feliz cuando pienso en ti?¿Por qué cuando asisto algún sitio, si no te veo no puedo trazar una verdadera sonrisa en mi rostro? ¿Por qué te valoro por encima de cualquier persona? ¿Por qué cuando una pequeña tontería nos separa no soy capaz de pensar que en solucionarla? ¿Por qué cada recuerdo tuyo hace que un sonrisa cruce mi rostro?
¿Será porqué creo que te quiero?
No, no espera. No puede ser... somos amigos ¿no?  Solo  amigos. Ese solo que me alegra pero a la vez hace que un destello de tristeza me ensombrece.
Para, no, no puede ser... ¿pero  qué estoy diciendo? ¿Ya me estoy enamorando otra vez? 
¿Sí?
¿No?
¡Y yo qué sé!
Solo tengo mil porqués sin responder y otras mil preguntas por hacer.

Alina

RELATO 13:LOS VERDADEROS SALVAVIDAS SON AQUELLAS MANOS AMIGAS.

Sentir que el mundo entero se te cae encima, que las palabras de apoyo se evaporan en una suave neblina; sin saber por qué todo tu mundo se desmorona a tu alrededor, lo que ves son rostros difuminados y negados de luz que te rodean e impiden que caigas más hondo, pero ignoras quiénes forman ese enclenque salvavidas que te rodea, de hecho ni sabes en qué mar has caído. Sólo ves negro y te sientes excluido, excluido de todas las risas y los recuerdos que has compartido, por qué parecen querer demostrar que tú no eres nada para ellos, aunque la realidad sea diferente.
Es entonces cuando aparece una mano amiga, aquella mano que se posa en tu hombro haciendo que su brazo rodeé tu espalda, aquella mano que te da a algo a lo que realmente aferrarse. Porque son esas palabras de <<querría enfadarme contigo, pero no puedo>> que pronuncian sus labios las que te devuelven a tierra, las que te devuelven al barco, sano y salvo.

Alina

RELATO 14:IRA             
Ira.
Ése es el sentimiento que aparece dentro de ti cuando te ves traicionada, cuando te sientes estúpida por no ver la realidad que se desenvolvía delante de ti. Te engañaron  y te continúan engañando lo único que te queda es esperar a que tus pensamientos no sean lo que realmente ha sucedido, simples malentendidos que se queden así, en malentendidos.

Pero no puedes evitar sentir ira hacia lo que crees, cerrarte entorno lo que ven tus ojos y eso, eso hace daño.   Porque creías que estaban a tu lado, que te querían y que pasase lo que pasase respetarían tus decisiones te contarían sus opiniones y estarían a tu lado, demostrándolo. El problema es que cuando menos te lo esperas dejan de mostrarte su apoyo se ciñen en ser dos y ahí se quedan: en dos como si tú no hubieras existido para ellas aunque claro para lo que quieren ahí estas.

Es entonces cuando aparece este sentimiento, esta ira que te corrompe por dentro. ¿El motivo de tal sensación? Una tontería que te corrompe el corazón.

Alina

RELATO 15: VERDAD

Siento que me estás utilizando, que no te importo en realidad, porque me demostraste que siempre te comportas de una manera diferente a la que piensas, que puedes estar abrazando a una persona  a la que , en realidad, odias profundamente.



Me pase dos noches a tu lado cuidando de ti porque no estabas en tus mejores momentos, estuve sin salir por tu causa, me ataron más a todas mis obligaciones por ti.


¿Y cómo me lo pagas? Con falsas promesas que no vas a cumplir. Ahora di por primera vez la verdad, deja de comportarte como quién no eres y dime si de verdad te importo, porque a espaldas dices mucho pero en la cara poco,  dime si de verdad para ti soy  tu amiga.
Porque empiezo a dudar de ti y de tus falsas palabras.

Alina


RELATO 16:TE QUIERO

He pensado que en el pasado me quiste como yo te quiero ahora, he revisado conversaciones enteras de Internet porque no puedo vivir un solo segundo sin una de tus palabras; te quiero, te he querido y te querré siempre.


El corazón se me encoge cada vez que oigo tu nombre, cada vez que una sola palabra va dirigida hacia ti...
Pero entonces me doy cuenta que lo que siento tendrá un final como tantos otros: un amor olvidado entre el miedo que sentí en confesarlo; por eso las lágrimas resbalan por mi rostro cuando lo recuerdo, porque por muchos te quiero que te diga, ninguno significara para ti lo mismo que son para mi, por muchos te quieroque tu me devuelvas no creo que sientes lo que yo. 
Aunque es ese te quiero el que no quiero perder, pero también el que quiero olvidar; por eso ya no lo respondo, por eso tampoco te lo he vuelto a decir, porque me duele aceptar el final de lo que siento; y se que me llevara tiempo, pero tengo que empezar a trazar un nuevo principio, si continuo como ahora cada minuto de mi vida sera una nueva pena con la que subsistir y me iré quedado sin motivos por los que sonreír. 
El año que viene ya no estarás y si ahora los días ya se me hace largos al solo verte unos miseros treinta minutos, cuando no estés ¿qué voy hacer?


Por eso te dejo esto,un mensaje que quizá no veas, un mensaje que quemaré dentro de mi alma para que solo queden sus cenizas y así poder hacer que el viento se las lleve como si fuera una historia más sin acabar.


Con todo mi amor, dolor y esperanza para poder ser una verdadera amiga algún día,
Núria


PD:Te quiero no lo olvides hasta que no lo haga yo.


Alina


RELATO 17: TE QUISE

Trazo las últimas lineas de esa carta, aco seguido la tiró al fuego y me seco las lágrimas que hace rato que trazan 
su camino por mi rostro.
Decir adios es igual que dificil que el hola, ojala nnca hubiera roto esa barrera.
Observo como se consumen unas palabras qye de ser tan grandes se han acabado en cogiendo hasta llegar a no ser nada, 
mi pasado, desapareció junto a la luz del fuego.
Cojo la ceniza y la deposito en un cuenco de cristal, poniendo limite a mi pasado, también lo tapo para que no salgan de su 
lugar.
Lentamente me encamino hacia la arboleda que hay cerca de la casa, allí vuelco el contenido en la palma de mi mano, tantos 
recuerdos caben en ese espacio tan pequeño como ése.
Las contemplo unos segundos; allí estás tú, allí esta mi pasado, mi presente y... no ya no podrás ser mi futuro, tomé una
decision y no me voy a hechar atrás.
Soplo, pero al unisono un golpe de viento me las devuelve, envolviendome en una nuve de cenizas. 
Estornudo, me doy la vuelta y empiezo a andar desaciendome a la vez de los restos que me envuelven de mi pasado, mientras
el viento se encarga de secar mis lágrimas.

Alina

RELATO 18: ESTRELLAS FUGACES/ TE QUERRÉ SIEMPRE


Sonrío, porque sé que aunque ese cosquilleo que recorre mi cuerpo desaparezca, te querré.

Nunca voy a olvidar tu mirada, tu presencia que hace olvidar todo lo que deseo decirte.
Te he intentado borrar de mi vida con fuego, con lágrimas; intenté que en mi mente aparecieran otros, de los te dije el nombre, pero no sucumbí; hasta dejarte de decir  te quiero fue imposible para mí.
No te vas, porque a veces hay personas que se quedan dentro de ti, para no salir, jamás.


Durante el verano vi muchas estrellas fugaces, por cada una pedí un deseo; creo que continuo viéndolas porque hay cosas tan grandes que no se pueden desear, o quizá es que aún no he pedido el deseo adecuado.
Hagamos un trato, si me quieres pide un deseo este mismo momento. Este verano vi seis estrellas fugaces, y no miento, una para cada una de las primeras personas que lean esto.
No quiero  saber quiénes sois, me vale con que lo sepáis vosotros, por favor, respeta esta decisión que tomé.


Aun que has de acabar entendiendo que pese a muchas estrellas que caigan del cielo, las verdaderas estrellas son aquellas que aparecen en tu vida sin que hayan sido nunca nada especial;una persona con la que has compartido, si  darte cuenta, minutos de tu existencia, aquellas personas que, con el tiempo,  te han enseñado el verdadero significado de todos los sentimientos que se cruzan por tu vida cada día.
Aunque el sentimiento de cariño inicial sea tan fugaz que con unos meses se haya convertido en amor.


Para mí, tú eres una de esas estrellas fugaces; por eso sonrío y pido un deseo cada vez que te miro. Por eso TE QUIERO, TE QUISE Y TE QUERRÉ SIEMPRE.


Alina

RELATO 19 : ENVUELTA EN LLAMAS


EL FUEGO SIEMPRE DEJA SU RASTRO ALLÍ POR DÓNDE PASA, SU LADO MÁS DEVASTADOR SE OBSERVA CUANDO SE VEN LOS RESTOS DE LO QUE HA DEJADO. AHORA SÉ A QUÉ SE REFIEREN CON LA LLAMA DEL AMOR.


Bebí solo para olvidar esa tristeza que me corrompe  por dentro, para intentar sentir una alegría que no siento.
Bebí porque el hecho de no tenerte a mi lado me destroza por dentro, porque cada beso que le dabas me desgarraba el corazón.
Bebí para olvidarte una noche, para que no aparecieras en mis sueños.
No pude y no podré, nunca podré.
Dicen que no existe nada imposible, discrepo, olvidarte si que lo es. Porque una sonrisa tuya me devuelve la mía si me ha sido arrebatada; porque con cada beso que le das a mi mejilla el deseo de poder quererte como te quiero aparece de repente; porque un abrazo tuyo significa tu cariño y tu amor y tal como están las cosas solo me produce más dolor.


Te quiero y esta va a ser la última vez que se lo diga a alguien, porque al poner el punto y final a esta nota, también se lo pondré a mi vida.


Hasta luego, espero volver a verte cuando esta llama se apague, para siempre.




Alina


RELATO 20: PALABRAS QUE NUNCA LLEGARON A PRONUNCIARSE.



-¿Hola?
-..
-¿Estás ahí?
-...
-Responde por favor.
-Sí, ¿qué quieres?


Quiero decirte que te hecho de menos, que hecho de menos esas miradas en medio del pasillo, hecho de menos esas sonrisas en medio de la nada, hecho de menos nuestras charlas nocturnas que nos llevaban hasta la madrugada, donde me hacías dormir con una sonrisa y con una última mirada de esperanza en la cara; hecho de menos esas canciones  que escuchaba y que tanto me enseñaban; hecho de menos esas bromas pesadas con las que dejaba de hablarte si decirte casi nada; hecho de menos que me digas te quiero aun siendo de una manera distinta de lo que yo siento; hecho de menos ser tu amiga y estar ahí toda tu vida.
Hecho de menos no poder sonreirte ni hablarte cuando te veo pasar, me destrozaste,si, pero a cambio de seguir como antes estoy dispuesta a perdonar.


-Nada, simplemente saber cómo estabas- aunque sea esto lo que me atreva a contestar.



Alina



RELATO 21: SUEÑOS


Soñé, soñé con tus ojos azules, soñé con tu sonrisa, soñé con tus dulces palabras, soñé que llegaba a amarte, soñé que me amabas; soñé y de tanto soñar el sueño se hizo realidad.

Hubo un tiempo en el que creí en las hadas y los duendes, después, haciéndome la mayor, dije que todo esos seres eran no existían, aunque, más tarde, te conocí a ti y creí que lo que sentía era tan bonito, que las mismas hadas tendrían que haber tejido ese sentimiento.
No sé porqué estúpida razón, los sueños mas dulces se convierten en pesadillas; no sé, por qué estúpida razón decidí hacerme la mayor para dejar de creer en hadas y duendes; no sé, por qué estúpida razón, te amo.
Seré una niña quizá, seré un personaje ingenuo dentro de este cuento, pero, ¿sabes qué? La ingenuidad me hace incapaz de mentir, cada palabra, cada mirada, cada beso, lo sentí, lo sentí dentro de mi y soy incapaz de olvidarlo, soy incapaz de no creer que todo lo bueno compensa lo malo, soy incapaz de creer que quizá, todo esto acabe. 
Me lancé hacia un vacío del cual no conocía el final, me tiré, pero no caí, porque me sujetaste; ahora te desvaneces poco a poco, ahora haces que este dulce sueño sea una pesadilla, llega la parte mala del cuento, ¿por qué?
¿Por qué te vas si yo te amo? ¿Por qué te vas si tu dices que me amas? 
Quédate a mi lado por favor, quédate y no te vayas mi vida, quédate y haz que termine esta pesadilla, quédate y haz que continúe soñando, para siempre.

Alina

Pd: Hasta el ocho girado.



SietemilsetecientassetentaysieteSONRISAS a todos aquellos que leyeron una letra; una síl·laba; una palabra; una frase; un párrafo; un relato; dos, tres, cuatro...


ALINA.

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