jueves, 5 de abril de 2012

SUEÑOS

SUEÑOS


Soñé, soñé con tus ojos azules, soñé con tu sonrisa, soñé con tus dulces palabras, soñé que llegaba a amarte, soñé que me amabas; soñé y de tanto soñar el sueño se hizo realidad.
Hubo un tiempo en el que creí en las hadas y los duendes, después, haciéndome la mayor, dije que todo esos seres eran no existían, aunque, más tarde, te conocí a ti y creí que lo que sentía era tan bonito, que las mismas hadas tendrían que haber tejido ese sentimiento.
No sé porqué estúpida razón, los sueños mas dulces se convierten en pesadillas; no sé, por qué estúpida razón decidí hacerme la mayor para dejar de creer en hadas y duendes; no sé, por qué estúpida razón, te amo.
Seré una niña quizá, seré un personaje ingenuo dentro de este cuento, pero, ¿sabes qué? La ingenuidad me hace incapaz de mentir, cada palabra, cada mirada, cada beso, lo sentí, lo sentí dentro de mi y soy incapaz de olvidarlo, soy incapaz de no creer que todo lo bueno compensa lo malo, soy incapaz de creer que quizá, todo esto acabe. 
Me lancé hacia un vacío del cual no conocía el final, me tiré, pero no caí, porque me sujetaste; ahora te desvaneces poco a poco, ahora haces que este dulce sueño sea una pesadilla, llega la parte mala del cuento, ¿por qué?
¿Por qué te vas si yo te amo? ¿Por qué te vas si tu dices que me amas? 
Quédate a mi lado por favor, quédate y no te vayas mi vida, quédate y haz que termine esta pesadilla, quédate y haz que continúe soñando, para siempre.

Alina

Pd: Hasta el ocho girado.