sábado, 14 de mayo de 2011

BLOG CERRADO POR ESTUDIOS + 2 CAPITULOS DE EL ESCONDITE

Así es, después de dos semanas sin tener ni tiempo de subir nada y con la mirada puesta en las otras tres tengo que decir que voy a tener que cerrar el blog hasta el in de semana en el que acabo examenes y etc. Por lo tanto subo 1 capitulo de El Escondite y dejo una entrada programada para el otro (ya no tengo más de reserva...).
Espero que lo disfrutéis!!




Capítulo12 Only Hope, Mandy Moore

La cara de piedra de Joseph, la manera en la que su rostro fe mostrando una mueca de horror y las secas y frías palabras que me dirigió: eres un monstruo.
No hizo falta nada más, no hizo falta nada más para que las húmedas lágrimas acudieran a mi rostro,  para que saliera corriendo  por aquél bosque desconocido. A veces, a veces solo hacen falta tres o cuatro palabras para que se arruine tu mundo: ya no te amo, tu madre ha muerto o las mismas eres un monstruo. Cuando lo dice alguien desconocido no entiendes su significado, cuando es un conocido su efecto empieza aparecer, cuando lo dice una de las personas más importantes de tu vida te destroza por dentro. Así es cómo me sentía: rota.
Me pase horas corriendo sin saber que más hacer que ir hacía delante hasta que llegue a un pequeño claro iluminado por la luz de la luna. Allí me pare, caí al suelo y continué llorando, las lágrimas no cesaban por mucho que continuara derramándolas. Hasta que me di cuenta de dónde estaba, ya había estado en ese claro, ya había estado pisando ese mismo suelo: allí empezó todo. Allí me presenté voluntaria, de allí había huido, ese claro hizo posible que conociera a Aaron, ese claro hizo posible que todo mi mundo cambiara y solo habían pasado dos días, tres contando aquél. El mundo que hay a tu alrededor cambia demasiado deprisa, siempre es demasiado deprisa porque nunca te da tiempo de asimilar los cambios.
Intenté secarme las lágrimas con la mano y el frío metal rozó mi rostro. El anillo, esas dos palabras que también cambian la vida de una persona, esas dos palabras que le alegran la vida a cualquiera.
Te quiero.
Siete hermosas letras.
Entonces fue cuando las oí, voces, voces que me llamaban, voces que gritaban mi nombre, pero no dejaban de ser voces. Porque no hallaba dueño en ellas.
Supongo que por eso huí, porque tenía miedo, miedo de que desconocidos me encontraran, o quizá algunos no fueran desconocidos, quizá alguna de aquellas voces perteneciera a un chico de ojos verdes, o a un pequeño joven de catorce años, aunque también cabía la esperanza de que una de ésas fuera la voz de un hermano que había sucumbido al odio ante su hermana y, que ahora se arrepintiera.
Me daba igual, yo continué corriendo.
Refugiándome en un pequeño sauce me dormí, me dormí bajo sus ramas caídas y tristes, aquellos árboles siempre estaban tristes, no habían conocido a la alegría, y, en esos instantes, era como si yo misma pareciera un borrón mis alegres recuerdos. Nadie me encontró en horas, el amanecer despuntaba cuando desperté y no había nada ni nadie a mi alrededor. Solo se oían los matutinos sonidos del  bosque y un animal cerca de mí. Espera, eso no era solo un animal, era un lobo, un lobo negro.
Por un instante pensé  en Joseph, pero era imposible, mi hermano tenía el pelaje marrón, cómo su pelo. Instintivamente me arrinconé en el tronco, pero el lobo no hizo menor gesto de intentar atacarme. Al contrario, me dejo ver quién era.
El chico tenía la piel blanca, con el pelo y los ojos oscuros. Nos observamos atentamente, sin perder detalle del otro.
Me miraba atentamente con los ojos entrecerrados, sin poderlo evitar sonreí y él me devolvió la sonrisa. Me recordó a alguien, a alguien que perteneció a mi antigua vida.
Volví al pasado, no sabía nada de licántropos, ni de profecías, ni de Escondites...no sabía nada de esta nueva vida. Mis padres continuaban vivos y...y también mi hermana, esa tarde de principios de mayo que me los habían arrebatado aún no había sucedido. Debía tener unos trece o catorce años, estaba en clase y él se giró, me miró atentamente con los ojos entrecerrados cómo si intentara averiguar un gran secreto con tan solo esa mirada... yo también lo intenté, pero antes siempre sonreía,  no podía evitarlo así que las  comisuras de mis labios de levantaron y su sonrisa completó a la mía. No recordaba su nombre, ni si había sucedido nada entre nosotros, había enterrado mis recuerdos para no volver a sentir la pena y el dolor que suponía la muerte de mi familia, pero él había sido especial, eso si lo recordaba.
El chico que tenía delante no era él... Pero se parecía.
 -Tu debes de ser Arlene-dijo- tu hermano anda buscándote.
Y el deseo de que todo volviera a ser cómo antes, de que todo fuera antes del accidente hizo que sintiera sus besos, los besos de aquél chico.
-No pienso regresar -me limité a decir.
-Yo no te voy a obligar a volver, es más -dijo sentándose a mi lado- esperare aquí contigo.
Me llamo Eloy, por cierto.
Esquivé la mirada que me dirigía y me dediqué a contemplar las hojas del sauce, pequeñas se movían con el viento. El árbol tenía un espeso follaje, varias capas de ramas hacían que fuera un perfecto sitio de aislamiento contra el mundo y eso era lo que quería en esos instantes, aislarme para no volver nunca.
-Esta preocupado por ti, quiere disculparse- en ese instante me di cuenta de que Eloy había estado hablándome.
-Joseph ya ha hecho bastante, no quiero escucharle más- repuse secamente.
-Quiere disculparse -repitió- lo siente de verdad.
-Pero el dolor continua por mucho que lo sienta. No me sirven de nada sus disculpas.
Me levanté, e hice ademán de irme.
-No puedes marcharte.
-¿Estas reteniéndome?
-Eso depende de lo que tu quieras hacer -estaba apenas un centímetro de mi rostro y le miré a los ojos.
El instante después de haberlo hecho me arrepentí, me arrepentí en el instante en  que nuestros labios se unían.

Nunca sabes qué encontraras si no te animas a mirar, pero a veces levantar la cabeza es una decisión equivocada.

¡Hasta el día cuatro!
Alina



5 comentarios:

  1. Mucha suerte con los exámenes guapa^^

    Un besote=)

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  2. Aaaay que lindo que lindoooooo!!pero me quedé con la boca abierta!! le besóoooo!! eso lo cambia todo TODO!!! y ahora qué??? y su hermano... Monstruo la llamó!! no puede seeeeer!! siii bien, ahora se siente seguro como la mier... pero lo dicho está dicho :( que penita!!!!
    te mando un besote y espero la los exámenes pasen como pan comido :P o algo así jajajaja un besote:D

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  3. Aishhh!! Adoro esta historia pero... QUÉ, CÓMO, no puede hacer eso.
    Espero que no se te haga muy largo lo de los exámenes, bueno un beso!!

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  4. Qué bonito está el blog! Y el capítulo me ha enganchado! En lo de llamar a alguien monstruo, bueno, depende del tono, por ejemplo, ogro en la nana no es un insulto, ni remotamente, desde ningún punto de vista, es un personaje de cuento, como el príncipe azul, por ejemplo, pero con más personalidad :) espero que los exámenes sean todo un éxito :) un abrazo muy grande!!!

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